Regalos

Regalos
======


Puedo regalarte un coctel de estrellas,
puedo regalarte la luna como pastel,
puedo regalarte noches cálidas,
puedo regalarte la vida con placer.

Tú puedes regalarme mañanas y caricias,
Puedes regalarme un beso en el café,
puedes regalarme sonrisas cada día,
puedes regalarme tu corazón, mujer.

(c) A. Boente

Anuncios
Publicado en Poesia | Deja un comentario

Palabras

PALABRAS
=========
Palabras que nos definen,
Desde el inicio al final,
Palabras que nos definen,
El camino por andar.

Hay palabras que destruyen,
Otras nos pone a pensar,
Existen palabras proféticas,
Hay palabras para amar.

Palabras que van construyendo,
Un camino singular,
Donde el verbo se conjuga,
Para con ello expresar.

Palabras que son discursos,
Palabras de aliento y moral,
Palabras que tienen eco
Para quien quiere escuchar.

Hay palabras tenebrosas,
Que destruyen sin piedad,
Palabras que son dañinas,
Por quien quiere maltratar.

Hay palabras muy gloriosas,
Que jamás hemos de olvidar,
Palabras que tienen fuerza,
Como las olas del mar.

(c) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Convocatoria 61º CONCURSO INTERNACIONAL de Poesía y Narrativa

61º CONCURSO INTERNACIONAL de Poesía y Narrativa
“PREMIO A LA PALABRA 2018”

El Instituto Cultural Latinoamericano y Editorial ARIES desde su nacimiento en el año 2000 se propusieron brindar un espacio de oportunidades, es por eso que con motivo de sus 18 años invita a escritores a participar del 61º Concurso Internacional “Premio a la Palabra 2018”. Podrán intervenir autores mayores de 16 años, las obras deberán ser inéditas, no premiadas con anterioridad, tema libre, en idioma español.

PUEDEN PARTICIPAR CON:

POESIA: hasta 3 poemas, con un máximo de 30 líneas cada uno.
NARRATIVA: mínimo 90 líneas, máximo 210 líneas, ya sea en uno o varios trabajos.
Podrán participar en ambos géneros si lo desean.

PRESENTACIÓN DE LAS OBRAS: Las obras se presentarán en hojas tamaño A4, por triplicado, mecanografiadas o PC, escritas por una sola de sus caras, firmadas con seudónimo.

DATOS DEL AUTOR: En un sobre pequeño, que irá junto con las obras, tendrá que incluir los siguientes datos: Nombre y Apellido, DNI, Dirección, E-mail y Teléfono.

ENVIOS: 61º Concurso Internacional de Poesía y Narrativa “Premio a la Palabra 2018”
Lebensohn 239, (C.P. B 6000 BHE), Junín, Pcia. de BUENOS AIRES, ARGENTINA.

PREMIOS: POESIA y NARRATIVA

1º PREMIO:TROFEO Y DIPLOMA
2º y 3º PREMIO: Trofeo y Diploma.
4º y 5º PREMIO: Medalla y Diploma.
15 Menciones Especiales: Medalla y Diploma.
Menciones de Honor: el jurado entregará las que estime convenientes, que recibirán su Diploma.

A su vez, los autores premiados quedarán seleccionados para participar de los Intercambios culturales con CUBA, BRASIL, URUGUAY, CHILE, COLOMBIA, ITALIA y ESPAÑA (con precios muy accesibles), que se realizan cada año, presentándose en varios lugares.

CEREMONIA Y CENA DE PREMIACIÓN: La Gala de Premiación se realizará en el marco de una cobertura periodística (TELEVISIVA, RADIAL y DIARIOS), que incluirá filmación, presentaciones de libros, exposición de libros antiguos, diferentes stand, la misma realizará el día sábado 16 de JUNIO de 2018 a las 18 hs. en Salón céntrico de Junín, salvo que surgieran imprevistos de fuerza mayor.
Luego de la Premiación compartiremos una CENA ESPECIAL, para los escritores, familiares y amigos, donde los autores pueden traer folletos (con sus obras y/o mails) para intercambiar con los presentes. Cada autor recibirá la invitación formal para entrega de premios con precio de Hoteles y Cena (muy accesibles).

RECEPCIÓN DE OBRAS: Las obras pueden enviarse hasta el 20 de ABRIL de 2018 inclusive.

JURADO: Estará integrado por personalidades del quehacer literario y su fallo será inapelable. El concurso no será declarado desierto. Los participantes toman conocimiento y aceptación de las bases del mismo. Cualquier cuestión no prevista será resuelta por el jurado.

Instituto Cultural Latinoamericano
Lebensohn 239 – C.P. B 6000 BHE- Junín – Buenos Aires – Argentina
Tel. +54-9-236-4423734- cel. 236-4682109

E-mail: iclatinoamericano
Blog: institutoculturallatinoamericano.blogspot.com.ar
Facebook: Instituto Cultural Latinoamericano

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Esclavo

Esclavo
=======

Clávame en la Cruz,
Lo mismo que a Jesús,
Hiéreme con tus ojos,
Que son puros antojos.

Tortúrame con tus caderas,
Rasga mi piel con tu piel,
Asfixiame con tus besos,
Porque de tí yo soy preso.

Castígame sin piedad,
Sin lástima ni compasión,
Déjame sentir la sangre,
Brotando de mi corazón.

No existe Altar en este mundo,
Al que yo tanto me humille,
Como tu cuerpo en desnudo,
Deseando que lo acaricie.

Creación del Creador,
Obra de inmensa belleza,
Eres mujer lo mejor,
De toda la Naturaleza.

(c) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Cita con brujas

CITA CON BRUJAS
≠==============≠

Dice una bruja que voy a morir,
Dice otra bruja que voy a parir,
Y una tercera, que me ve partir,
Dice que conmigo quiere huir.

Citas con brujas que veo venir,
Todas sedientas quieren algo de mi,
Quizás mi cabeza, quizás mi cartera,
Quizás una visa para irse p’a fuera.

Brujas brujitas qué pasará?
Porque mi cuerpo no resiste más,
Dolor de los años, cansado de luchar,
La vida me enseña que he de triunfar.

(A) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Bocadillos de Placer

Bocadillos de placer
=================

Tengo hambre de placer,
Necesidad de comer,
Ansias de poder hallar,
Un cuerpo lleno de miel.

Satisfacción de mujer,
Meta que hay que lograr,
Probar y saborear,
Sin llegar al punto final.

Pedacitos de bocados,
Que producen el placer,
Tomarlos poco a poquito,
Del cuerpo de una mujer.

(c) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Enamorado

Enamorado
=========

Amarte en la distancia,
El verte y no tenerte,
El disfrutarte en tu todo,
El deseo de poseerte.

El impacto que me causas,
Cuando te miro en silencio,
Rs un amor que no alcanza,
Para vivirlo en el cielo.

Te quiero aqui y ahora
Te necesito a mi lado
Porque sigo enamorado,
De lejos como un tarado.

(c) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Alina Galliano. La memoria del viaje | Árbol Invertido

Alina Galliano. La memoria del viajeLa poeta cubana Alina GallianoLa poeta cubana Alina GallianoAlina GallianoPoesía | 16/02/2018 – 07:45La poeta cubana Alina Galliano falleció el 7 de diciembre de 2017 en la ciudad de Nueva York, donde residía desde 1968. Su relevancia resulta indiscutible dentro de las letras cubanas, entre otras peculiaridades, por textos que revelan el drama del exilio y una identidad fragmentada. “El viaje simbólico abierto a significaciones sin fin, tan expresivo de la conciencia diaspórica, se deja leer en vínculo profundo con el yo inagotable de la poética de Alina Galliano”, ha afirmado Aimée G. Bolaños.Gracias precisamente a la iniciativa de Aimée, junto con María José Mures, publicamos en Árbol Invertido este dossier en su homenaje.Alina Galliano nació en Manzanillo (actual provincia de Granma) en 1950. Se crio en el poblado de Campechuela. Salió de Cuba con 16 años hacia España. En 1979 se distinguió como primera finalista en la primera bienal de Barcelona, y al año siguiente apareció en Colombia su poemario Entre el párpado y la mejilla. Casi una década después publicó en España su segundo libro: Hasta el presente (Poesía casi c

Origen: Alina Galliano. La memoria del viaje | Árbol Invertido

Alina Galliano. La memoria del viaje

La poeta cubana Alina Galliano
La poeta cubana Alina Galliano

La poeta cubana Alina Galliano falleció el 7 de diciembre de 2017 en la ciudad de Nueva York, donde residía desde 1968. Su relevancia resulta indiscutible dentro de las letras cubanas, entre otras peculiaridades, por textos que revelan el drama del exilio y una identidad fragmentada. “El viaje simbólico abierto a significaciones sin fin, tan expresivo de la conciencia diaspórica, se deja leer en vínculo profundo con el yo inagotable de la poética de Alina Galliano”, ha afirmado Aimée G. Bolaños.

Gracias precisamente a la iniciativa de Aimée, junto con María José Mures, publicamos en Árbol Invertido este dossier en su homenaje.

Alina Galliano nació en Manzanillo (actual provincia de Granma) en 1950. Se crio en el poblado de Campechuela. Salió de Cuba con 16 años hacia España. En 1979 se distinguió como primera finalista en la primera bienal de Barcelona, y al año siguiente apareció en Colombia su poemario Entre el párpado y la mejilla. Casi una década después publicó en España su segundo libro: Hasta el presente (Poesía casi completa). Con La geometría de lo incandescente (en fija residencia) ganó el premio Letras de Oro (1990-1991). Publicó más de veinte títulos.

Formó parte de Radio Cox New York y de Magapalabras en YouTube, desde donde leía la obra de otros poetas y la propia. En una entrevista ofrecida a la revista Otro Lunes, en 2012, manifestó acerca de la poesía: “Es un gesto creativo de amor integral, por cuanto puedo hablar desde ella en amoroso tacto y mixtura, ya sea al escribir sobre la mitología de una nación o sobre el amor que, generoso, siempre me encuentra en cuerpo y alma a presente y sin condiciones para poder continuar transformándome en un mejor ser humano sobre este planeta”.

En carta dirigida a Aimée G. Bolaños, y que ésta incluyó en Las palabras viajeras (Ed. Betania, 2010), confesaba: “Yo nací entre los mimos de una casa señorial que habitaba de lleno los sonidos del mar. Yo nací un ser feliz y entre cocuyos me sentaba a contar junto a mi abuela las fases de la luna, el invisible olor de las estrellas y a sentir sin remilgos, la soltura de que me abrazaran de modo sostenido y entre besos. Mi amor por la vida y todos los seres se desprende del hecho de que tres veces he observado la muerte pasar por mi lado, sin miedo a ella y me di cuenta de que Teresa de Ávila y mi abuela Nena tenían mucha razón al haber dicho, pasa por los lugares como si nunca pudieras regresar y enseña tu corazón, siembra la alegría, dile a los seres con los cuales tienes oportunidad de compartir que son un precioso regalo, que su hermosura es irrepetible y que no han pasado por tu lado sin que tú no los vieras y los agradecieras. El vivir solo se borra o monotoniza cuando tú dejas de crecer y valorar el encaje de su cambiante eternidad”. Y concluía: “Sabes, tengo muchas ganas de irme a ver, a quererme con el mar, quiero sentir cómo su vida me rodea, llenarme la boca con sus olas, navegar cuerpo a cuerpo con su espuma y ponerme en la cabeza una corona de algas marinas. Hace tanto tiempo que no siento entre los dedos de los pies el calor y suavidad de las arenas y mis pasos sienten la orfandad que eso contiene. Entonces me vuelvo a las orillas de mi Pueblo, Campechuela, y hundo mis pies en su mineral y negra arena y busco caracoles o pequeñitas caguaras de color rosa, tesoros que recrean mi visión y la tesitura de mis manos”.

Según Diario de Cuba, las cenizas de Alina Galliano fueron “depositadas en un nicho en el Trinity Church Cemetery en Manhattan, Nueva York”. (Redacción de Árbol Invertido)

 

 

DE: LITOGRAFÍAS A PARTIR DEL AIRE

Estoy en libertad,

ahora comienzo a saborear ese arte del viento

cuando acaricia las piedras y las transforma

al crear sobre sus superficies la memoria del viaje,

lo versátil de vivir sin fronteras,

de saber que nadie lleva consigo sus pertenencias

y que la vida es una pasión de amor incontenible.

 

 

DE: HASTA EL PRESENTE. POESÍA CASI COMPLETA

XVIII

Este viejo dolor,

como un amigo,

viene despacio

a darme compañía,

se fuma junto a mí

su cigarrillo,

me pide un poco de café,

comenta,

este mar de recuerdos

donde eres

un juego coloquial

a mi cabeza

tejiendo en mí

su puente a la distancia:

memorias en mi rostro

o en mi labio

huellas de ti

de tu existir cruzando

en delicado hacer

sobre mi vida,

que respira tu imagen

por el párpado

y hay momentos

que surges de mis manos,

un hilo de luz

a sostenerme el violento

vacío de los abrazos;

ese silencio

donde el hueso canta

su abierta soledad

con los sillones

lo mismo que un aroma

y se reparte

en sutil elocuencia

por el cuarto;

porque ya eres

alquimia de papel

sobre una mesa de noche,

fijo perfil que ausente

me saluda

y sin saber comparte

mi cansancio;

pero todo, mujer,

tiene un destino,

más que raíz es ala,

movimiento,

en tenaz ecuación

hacia la atmósfera:

allí tu corazón tiene su idioma,

su vernáculo golpe,

que sin decir ni alzar la voz

siempre te llama.

 

 

DE: EN EL VIENTRE DEL TRÓPICO

II

Por semanas enteras he tratado de sostener

entre saliva y lengua

las posibilidades de un caimito,

pero los dientes

carecen de memorias,

viven en disidencia

con el trópico,

son incapaces de atravesar

los meridianos del sabor, su furia,

que trajinando el paladar

conversa un proyecto de pulpa

en coito perfecto

con mis muelas.

Entonces desde aquí

soy la otra boca,

interminable mutación

que puede lo mismo

que un manglar bordear la Isla,

definiendo los paralelos del olor,

marcando

la zona donde el hambre come espejos.

 

IV

Con una taza de café es posible

asesinar sin crimen las palabras,

habitar una isla en cualquier parte,

devorar la existencia con un gesto tan simple

que Dios podría borrarse por completo

o despertar su propia limitación

guardando un minuto de espanto.

Con una taza de café es posible

atravesar todo el silencio a un cuerpo,

existir tanta vida sin tragedia

o ser el ojo de la manta raya

descubriendo la imprevisible costa

del instinto.

Con una taza de café es posible

tocar el borde de la calentura,

la solitaria fiebre de su hábito

o mirarnos de frente con la ausencia.

 

XIV

La insolación de ganas fue tan grande

que ni con palo de maguey pudimos

prevenir la brujería que rondaba

la casa de los muertos y los caminos.

Hasta la yagruma tuvo

sueño de raíz de violeta,

adormidera le dieron

al guardián de la manigua

para que se quedara sin habla

y soñara sueños largos.

Por eso ni el Monte tuvo tiempo

de secretear su jayajabia,

de preparar la protección con jugo

de rómpelo todo

y por eso pudo entrar así, con Bagá:

con talismán de ladrones,

talismán de jugadores de los buenos,

de esos que nunca pierden cuando juegan,

talismán de gente

que expone la vida sin pestañear,

gente que sabe asentar el filo

a la navaja que no es suya.

Por eso llegó así, enarbolando la fiesta,

emborrachando todo entendimiento.

Cara de adelfa, le gritaban el paso,

cara de adelfa

porque como la adelfa

sin dejar entrever

escondía la ponzoña

en la belleza del color

y nadie adivinó que venía,

emparentado con majá, por nacimiento.

Naná Burukú en reverso

y devorando la salud, en vez de darla,

oyú arayé: comiéndose al mundo

con la brujería de sus ojos

y nosotros cansados del desparpajo,

cansados de la abundancia

de ser dos veces siendo,

le dimos una isla como ebó,

envuelta en hojas de trópico,

una niña-bonita, país-ebó,

envuelta en hojas de malanga.

Esa fue nuestra primera ofrenda,

después se lo dimos todo,

le dimos la conciencia, el antojo,

la avaricia, la sabrosura de vivir,

la elegancia de ser no una isla,

sino un archipiélago de ellas.

Por eso tuvimos que irnos

con la música a otra parte,

aprendiendo todo el horror,

toda la bonitura, toda la distancia

que pueden caber en noventa millas de deseos.

Como un paisaje en medio del asombro,

así nos fuimos, así comenzó el abandono,

la marea sin fin, la pesadilla

de azabache y nácar;

como si fuésemos el inaudito espejo

de lo antes tenido,

atónito paréntesis, haciendo

de cada latitud un préstamo

donde reproducir el buche de café,

los batidos de guanábana,

los juegos de dominó

y una historia tan bella que hasta ahora

nadie ha sido capaz de desmentirla.

 

 

DE: LA GEOMETRÍA DE LO INCANDESCENTE (EN FIJA RESIDENCIA)

XIX

Utilizas tus pieles

para amarme,

fiel al tacto de todo

eres presencia,

espejismo de huesos

sobre el hueso.

En los giros de ti

los sin iguales

vértigos de tus formas

complementas,

este ávido rito

donde vivo.

Tu nombre cambia

levedad al sonido,

puedo llamarte

y cada monosílabo

tiene un distinto modo

al sostenerte.

Los paisajes

se visten de perfiles:

los tuyos,

los que guardas casi siempre

para un continuo

sorprender la imagen;

no consigo escapar

a tus pupilas,

todos los rostros

tienen tus miradas,

partículas de ti

que simplifican

los secretos rincones

de mi espalda,

para encuentros de mí,

con tus posibles.

Los espejos contienen

tu estructura:

me peino frente a ellos,

te convoco,

azogue de mis uñas

y ese modo, que tienes,

de inundarme día tras día.

 

XXII

Qué implacable resultas:

tus distancias

saben hacerse verbo

entre mis dedos,

atraviesan

en digital olor

cada detalle.

Para entrar en tus zonas,

para ser dimensión

de los lugares

donde habitan

tus más frías pasiones,

tengo que caminar

lo inesperado,

el cero diagonal

que reproduzca

una posible

intimidad contigo;

es allí donde sabes

sujetarme

en un abierto gesto

con tus ojos,

espesando el silencio,

llamándote a la entrega,

transformando minutos,

circunstancias,

haciéndome de ti:

tu laberinto.

 

XV

En ti reside

todo itinerario:

todas las horas

tienen cosas tuyas,

huellas de ti

cruzando todos los relojes,

definiendo mis pasos,

marcando en las aceras

tus presencias.

Mi olvido se transforma

simplemente,

en un acto de fe,

es la manera más segura

que tengo,

de caminar sin tregua

hacia tu encuentro

vaciando la memoria:

sin más antecedente

que este latido

programando el cuello;

donde siempre resultas

diferente,

donde ninguna otra

circunstancia, podría

repetirte o sostenerte, porque eres:

la geometría de lo incandescente,

el punto en la espiral

de lo inaudito.

 

DE: OTRO FUEGO A LITURGIA
Inevitable sílaba
XI
Ocúpame, temporal, al barroco de la oreja
manta-raya de lengua déjame atravesar tus formas
redescubriendo latitudes al arrecife de tu córnea,
y júntame de lleno en apetencia marfil contra marfil,
abriendo a enamorada línea tus pezones,
desintegrando el control que reside en tus tobillos
hasta sentir como sortija la presión de tus piernas,
a punto de explosión tensar la aorta.
Invítate conmigo a lo distinto de acariciar navajas
a un punto de deseo que electrizante cruce
la ingobernable esquina de mi cuerpo,
su gusto de conquistar necesidad de alturas,
torbellinos.
Médula al crisantemo,
ayúdate a vivir como se debe:
en estación de cráneo, a filo de huracán,
pasión donde es posible penetrar el secreto,
la inevitable dimensión, su derramada oscuridad,
sitio del gozo alimentando voces, desafiando panteras,
reproduciendo lo bizantino de una cala-lirio
a vértigo de asombro entre los dedos;
cuadratura geográfica donde el besar como instrumento,
puede,
duplicarse sur sobre todo norte a permanencia,
porque adentrar de golpe la existencia es simplemente
saborear o reducir el espacio a intensidad de amor
detrás del labio,
o en el hueco del cuello a su diverso,
a su implacable empalme, donde la dureza,
canta o destila su péndulo de éxtasis
tres pulgadas debajo del ombligo,
sin condición,
porque gesto en silencio de otra voz me nombras
la única,
la más brillante y fuerte de tus sílabas.

DE: OTRO FUEGO A LITURGIA
Entre el marfil y el agua
IV
Desconecté el conozco donde estaba mi vida
y todos mis pasados,
los que me definían
columpios, calles, gentes,
modos de pensamientos,
astucias de paisajes entreteniendo números,
partículas de puentes como alucinaciones
para soñar sin sueño de realidades múltiples,
carentes de espirales,
han roto sus silencios.
Eliminé recintos de espacio a mis razones,
me he quedado sin cómplices anestesiando el Ojo,
sin válvula de escape.
El mundo que pensaba tenido,
pierde formas
su origen fue fisura que yo daba por cierta,
confecciones inútiles que en mí no permitían
caminar la experiencia sin condición de árbitro,
sabiduría del dejo a su versión más libre
ejercitando a un no quedarse,
la maravilla del amor,
su fuerza,
sin retener el brote de los alternativos
que va desenvolviendo,
trastocando en su magia las otras espirales
donde lo perfumado reconoce que un brote de cerezas
puede sin dudas,
apasionadamente,
concentrarse a experiencia,
percibiéndose órbita que a decisión,
es antílope.

VIII
Su presencia camina despacio por el cráneo
estrenando las fuentes sonoras donde el tímpano
puede sentir de lleno el temblor de sus vértebras
o acumular el diálogo que surge  en sus silencios
vistiendo o desvistiendo de otra manera el mundo.
Así, atraviesa el centro del corazón,
facilitando el ritmo donde los litorales
adquieren predicciones,
fragancias a diluvio
de electrizante sílabas con uno de sus dedos.
Su oído esconde  orillas que no se han descubierto
alquimias de lo líquido,
exquisitez en vivo,
marinería en vértigo,
caracoles, caballos,
femeninas destrezas donde su  magia sabe
configurar la línea de cualquier  horizonte
al ladear simplemente el arco de su oreja,
proponiendo a los cielos las otras matemáticas
que no requieren de árbitros,
porque ella es la conciencia
donde deliberadamente se fabrica  el ahora.

XII
Sus ojos son arqueros que sin descanso lanzan
el torrencial mensaje de su perfume al pecho
para que al fin me mire demandando poder;
igual que una pantera exige del mismísimo cielo,
en garra de derecho la marca de su hambre
para rasgar en pleno movimiento su presa,
irrumpiendo en un grito,
desplegando en salvaje predominio de sangre su alegría.
Poder a contra lomo,
me sujeta, se sienta,
sobre mi pensamiento,
rompe el cerco a mi frente
y allí me galvaniza a libertad y fuego.
Magistral,
con la seda de su abierta entrepierna,
me acaricia los flancos,
feroz ciencia de un arte
con que exigir al corazón la ruta del portento,
la otra expresión que pulveriza todo lo que ha sido:
apellidos  o nombres,
costumbres en línea horizontal,
límites que no podrían adentrarse en el pulso de lo indeterminado
para explorar a gusto otras posibles formas de caminar en vivo,
replanteando al cerebro su propia reconquista.
Sentirle al laberinto de su oreja,
la miniatura del sonido,
implica desatarle a los tonos más antiguos
siete insaciables notas
a siete imperativos entre garganta y lengua
para poder cantarle la música aún no escrita,
robándole a la vulva de los nardos,
el pasional secreto de su rugido a percusión y en vértigo.

DE: OTRO FUEGO A LITURGIA
Litografías a partir del aire
I
Escribo para decirte que he comenzado el viaje
con esta acción se rompe todo lo ya previsto,
así que he regalado mis recuerdos, las prisas de mis pies,
las puertas que he cruzado,
los marcos de ventanas donde colgué mis ojos
retomando paisajes de rostros y estructuras,
robándole perfiles a todas las  ciudades
que nunca se sintieron de ti  favorecidas
al escuchar  tus cantos trepar los edificios a modo de escalera
para irrumpir de pronto y trastocar atmósferas.
Ahora reconozco que no hay lugar ni puerto
que pueda contenerme,
eso lo hiciste tú desde el primer instante:
ese día me miraste y los futuros míos
se unieron a la línea más firme de tu mano,
el aire en mis pulmones cobró linaje y vida,
le pusiste a mi boca un ritmo de naranjos a floración perenne,
llenaste mi garganta con los sonidos tuyos,
que marca tan auténtica pusiste en mi laringe
¡qué manera Amor Mío de regalarme fuentes de palabras y alturas!,
¡qué extraordinaria entrega de garras y visiones atravesó mi frente!,
de qué modo podría, haber descrito entonces, lo que contigo venía,
si ni siquiera estaban preparadas las copas de los árboles, las aceras,
los trenes, los andamios, los desiertos, los ríos, las piedras,
los pinares que existían conmigo
dentro del más secreto sonido de mi nombre.
Yo no sabía la implicación que encierra un para siempre al pecho
no tenía el más mínimo concepto de que el  número de la vida es eterno,
de que se multiplica en su espiral de rosa a un sabor de impensables,
creando con el roce de tus respiraciones
o un rebelde mechón de tus cabellos,
la dinastía del furor,
lo que diseña en arco la medida de mundos
que nacen de tus hombros apasionadamente.

XVIII
Cuando volví a visitar la mezquita de Córdoba,
antes de entrar en ella
lavé mis manos y mi cara en la fuente de los naranjos
como señal de respeto y en recuerdo de aquellos días

cuando el poeta en mí comenzaba sus rezos frente al alba
mucho antes  de que el Príncipe de los creyentes
pregonase su: “La ilaha illa Allah”. No hay otro dios sino Dios
tiempos en los que yo pensaba que mis oídos
jamás escucharían  el sonido de aquello
en lo que todo está contenido,
ni mis pupilas podrían sostener la maravilla de sus formas
y mi corazón buscaba el misterio de las palabras
en la textura de los higos,
en la frescura del agua que bajaba de la montaña
y era almacenada en grandes aljibes
bajo la sombra de robustos árboles
para cantar la canción
que no se había compuesto todavía
porque tenía que ser extraída
del infinito pozo de su misericordia,
de ese lugar donde el amor brota incesante
para que al mundo no le falten amantes
que reflejen la generosa joya de su sabiduría.
Cómo hubiera entonces haber podido imaginarme
que Dios iba a contemplarme a través de tu rostro,
que Dios me iba a sonreír desde tu boca,
que Dios en tu cuerpo sería para mí tintero,
papel fino, regalo de mi escribanía
donde ir reuniendo mis palabras,
para dejarlas como jazmineros en los patios de las casas,
palabras que las gentes pudieran repetir y repartir;                                                                                        por eso aquel día que visité de nuevo la mezquita
fui yo quien dije: “La ilaha illa Allah”
y Dios volvió a mirarme con tu ojos.

DE: LOS DÍAS QUE AHORA TENGO
El más reciente de mis viajes, ese que en apariencias, no fuera previsto
y de acuerdo a las reglas no me fue deseado, ni siquiera exitoso
ocurrió en mes de Enero, bajo una lluvia fina, aquí mismo en Manhattan,
fue un viaje entre la curva del asfalto y mis huesos, sin testigos, ni gritos,
yo la primera de ellas, fuera de mí, sin movimiento alguno,
recogiendo la imagen dentro de tantos ojos
que no sabían mi nombre, ni el timbre de mi voz
y preguntando por parientes o amigos o amantes,
sitios donde pedir auxilios, seguridades, tránsitos,
borrón y cuentas nuevas,
curvando los relojes,
encuentros con mi otra,
esa que no quería fluir,
desintegrando inaceptables:
así que di mis señas,
me llamé al contra espejo de lo que nunca había visto,
comencé mi camino de atravesar los miedos,
de ver cómo las caras se iban deshaciendo
despejando las estepas del corazón, dejándolas vacías,
propicias para el viento,
para el silencio de las tormentas o las cosas que vuelan
porque vuelan
porque no tiene caso mirar lo que se extiende desde un punto tan fijo
a decirnos un sí cuando no queda nada
entre los bordes de una taza de café y las sillas
donde las sílabas del amor continuamente tendrían que abrirse
a un horario de presentes que nunca se repite,
porque allí, se sabe decir hola y adiós despertando los dientes
a un radical espacio de amor desconocido.

Alina Galliano

Nació en Manzanillo, Granma, en 1950. Ha publicado más de  20 poemarios. Salió de Cuba a los 16 años para España. Más tarde viajó a Nueva York, EEUU, donde residía hasta el momento de su muerte. el 7 de diciembre de 2017.

Entre los títulos de poesía publicados por Galliano se encuentran Entre el párpado y la mejilla (1980) y Hasta el presente (Poesía casi completa) (1989).

La autora ha sido incluida en antologías en publicaciones españolas, argentinas y norteamericanas, como Poesía cubana contemporánea (1986), Poetas cubanos en Nueva York  (1988), Americanto (1988), El alba del hombre (1991), Poetas cubanas en Nueva York/Cuban Women Poets in New York (1988) y Paradise Lost or Gained? (1991), entre otras.

Su obra La geometría de lo incandescente (en fija residencia) ganó el premio Letras de Oro (1990-1991) en el género de Poesía.

Galliano también publicó, bajo el título Otro fuego a liturgia, los poemarios: Del Tiempo y otras puertasLa danza en el corazón de la esmeraldaEl libroinevitable sílabaentre el marfil y el agua y Litografías a partir del aire.

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Amigos

Amigos
======

Tengo amigos que se han ido,
Otros que se han quedado,
Unos andan escondidos,
Otros decepcionados.

Otros tan comprometidos,
Que ni a pensar se han parado,
Algunos tan asustados,
Que tiran como buey enyugado.

Tengo muchos amigos,
Viven en muchos lados,
Cada uno con su historia,
En sus sueños atrapados.

(c) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario

Ansiedad

Ansiedad
========

Tengo ansiedad de ti,
Siento ansiedad de mi,
Tengo prisa del tiempo,
Que pasa como lamento.

Promesas que no se firman,
Palabras bien pronunciadas,
Amores desesperados,
Olvidados en la cama.

La dicha del tenerte,
La amargura de no poseerte,
El agrado al compartirte,
La tristeza al despedirte.

Momentos que no se acaban,
Deseos que se acumulan,
Yo sigo siendo el sol,
Tú sigues siendo la Luna.

(c) A. Boente

Publicado en Poesia | Deja un comentario